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Charla a la hora del Té 3
Contraparte Femenina de los Maestros
Diosas, Invirtiendo de Manera Acertada, y la Diseminación de Una Cultura Nueva






Estelle Roberts

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Versión texto :

. que en estas ocasiones se da el caso que tenemos huéspedes de otros conjuntos de mundos. El axioma de siempre que dice "Como en el cielo, igual en la tierra." Aquellas cosas que ocurren en las esferas altas de vuestro planeta, fuera del alcance del ojo mortal, pero que sí tienen su contraparte encantador en el plano terrenal. Se podría decir que si las cosas marchan bien aquí, pues que marchan bien de verdad allí. Están estrechamente vinculadas.

Sois anfitriones y anfitrionas. Anfitriones, brindando vuestra hospitalidad a algunos de los visitantes más encantadores que han estado aquí durante todo este segmento de tiempo, los recientes eclipses inclusive, teniendo que ver los mismos con vuestro cuerpo planetario, sobra decir. Os dais cuenta, supongo, que los eclipses tienden a afectar a vuestro planeta pero no necesariamente tanto al planeta Saturno. Estos seres proceden de vuestro planeta hermana Venus, y llevan ya tiempo trayendo gracia a vuestras vidas. Permanecen en una posición privilegiada. Dense cuanta. Y desde su posición ventajosa observan. Y vosotros, queridos amigos míos, sois el objeto de su mirada. ¿No veis que los he invitado aquí esta noche para que os observen? Desafortunadamente la mayoría de vosotros no podéis observarles a ellos, pero os digo que el hecho de que os están mirando tiernamente debería llenaros de satisfacción.

Son vuestros hermanos y hermanas mayores, procedentes de aquel planeta tan encantador en el que muchos de vosotros aquí presentes habéis estado en momentos puntuales cuando era preciso para el desarrollo de vuestra divinidad. Así que digo "Bienvenidos los de Venus. Bienvenidos, maestros de Venus. Bienvenidas, encantadoras señoras de la llama. Demos la bienvenida a nuestros queridos hermanos de amor. Han venido para tocaros el corazón. Y en algunos casos han venido para curar corazones que han sidos tocados de forma demasiada bruta.

Fue durante una visita a Venus que tuve el gran privilegio de ser, ¿cómo llamarlo?, pues huésped, supongo, pero sintiéndome más bien una hija, hija de ese Ser tan maravillosa conocido como la Señora Clair. Fue ella quien me presentó a otra, llamada Rubilia. Y ella, a su vez, me presentó a Aquaria. Para luego ser presentada a Serafina y a continuación encontrarme en la gran sala de la Señora Minerva misma. Después conocí a Rubí, Zafira y a Esmeralda, y en resumidas cuentas, queridas mías, en mi vida he vista tantas mujeres iluminadas. Y no me estoy refiriendo a mujeres como las que se encuentra, pues en cualquier parte del mundo astral por encima de cierto plano inferior del mero cuerpo físico. No, no, me estoy refiriendo a diosas iluminadas.

Me estoy refiriendo a aquellos seres quienes en el plano terrenal siempre tendrán su contraparte en el género masculino. Aquí se escucha mucho lo de los gran maestros sagrados que predominantemente se han envuelto en cuerpos masculinos. Nada de eso ahí. Yo estaba cara a cara con mujeres, diosas, una tras otra, su número siendo inagotable. ¿Os podéis imaginar el efecto que tiene tal cosa sobre la conciencia de una? Pues el efecto es que el corazón de uno crece y no deja de crecer, olas, verdaderas olas. Sería como escuchar una sinfonía de arpas, cada una de ellas tocada por un ángel, porque desengañémonos, su belleza fue acompañada por su cante, con cada una de ellas cantando la sinfonía celestial, siendo la música puesta a su alma.

Yo estaba sobrecogida. Me dejaron ver esa cosa, ese sentimiento, ese algo, pues tan pequeño pero a la vez tan querida y tan apreciada que ni se me ocurrió en ningún momento irme de ahí, irme a ninguna parte, créanme. Y de repente, ' pum ' se reventó la burbuja y todo había terminado. ¿Estaba yo desilusionada? Ni muchísimo menos. Vi lo que vi.

De repente me encontraba de nuevo con la señora Clair. Me llevó a una cueva de lo más profunda, o por lo menos parecía ser una, y me dijo " Ven, quiero enseñarte la cueva de las inversiones." Ahora bien, amigas mías, pocas de vosotras sabéis que en mi última estancia en el plano terrenal yo tuve la suerte de estar bajo el signo jerárquico de Tauro. Y como sabe cualquier Tauro, la palabra ''inversión' le hace aguzar el oído. Les gusta el dinero. Pero yo me encontraba en el planeta Venus, muy alejada de los bancos del mundo, felizmente alejada además. Sin embargo, la palabra inversiones despertó mi curiosidad y fue con curiosidad que la miré. Ella asintió con la cabeza de forma suave, diciendo "Si, querida mía, inversiones." Yo pensaba "¿inversiones de qué tipo?" y por un momento mi conciencia se tambaleó. Pensaba "¿cabe la posibilidad que haya algún banco divino?, y si es así no hay duda alguna que mi camino me ha llevado al paraíso."

Me dijo que me sentara. Cosa que hice. Y de repente me preguntó "¿Estás lista?" Pues, claro que estaba lista. Y otra vez 'pum ' y se fue todo. Mi atención de repente regresó, ¿qué diría yo? pues siglos y siglos y estaba yo conciente de mi misma y que había estado en la tierra hace tanto y tanto tiempo, y me veía sirviendo a un anciano. No lo entendía. Ser arrancada de toda esa gloria y de sopetón estar acompañando a ese pastor viejo. ¿Qué estaba pasando aquí? Y le miré a él, mientras yo caminaba con dificultad, y vi como su cara irradiaba felicidad, de verdad. Y de repente le pregunté "¿A dónde vamos? ¿Por qué tengo que llevar este fardo tan pesado?" Y él me respondió en esa lengua aramea preciosa de aquel entonces, que entendí de forma intuitiva, "Corre la voz de que ha nacido el Mesías. Voy hacia Él para contemplarle su cara preciosa, para que pueda morirme en paz." Y de repente supe muchas pero que muchas cosas, como por ejemplo el hecho de que yo le había servido a él, que era mi abuelo, que de hecho encontramos aquella escena tan maravillosa y que yo había ganado inmensamente sirviéndole a ese hombre tan viejo, tan irascible y cubierto de polvo.

Y ahora mi atención se movió hacia adelante en el tiempo. Estaba yo sirviendo una vez más a un hombre, otro. ¿Pararía esto alguna vez? Y éste aparentaba, pues, bastante loco, supongo, pero loco de una manera interesante, de forma que le miré más detenidamente y vi, ¡Dios Santo!, reconocí la cara trascendente de aquel maravilloso místico conocido como Francisco de Assisi. Le llamábamos Francisco en aquellos días, ¿sabes? Y vi como yo le servía a él y que sirviéndole me había ganado yo, ¿cómo decirlo? lo que la iglesia siempre ha prometido pero nunca ha cumplido, " Una vida de indulgencias," es decir el quitarse de encima el tiempo muerto y negativo que uno pasa en el purgatorio. Una y otra vez me veia a mi misma invirtiendo en amor, atención, servidumbre, muchas y muchas cosas, pero cada una de ellas enseñándome la importancia de lo invertido, la importancia de saber en qué enfocar la atención de uno, el amor de uno, la devoción de uno y el servir a los demás. Y, queridas amigas mías, no se me escapó tampoco que en algunas ocasiones había invertido en gente equivocada.

Por amor había invertido en ciertos hombres quienes por su naturaleza eran egoístas, cuyo práctica era aprovecharse como podían, pero yo les amaba o por lo menos pensaba que les amaba. Niña tonta. Les serví y la inversión se volvió en contra de mi misma tomando la forma de la amargura. ¿Cuál sería la lección a aprender entonces? Me lo estaba preguntando y nada más preguntándomelo lo sabía. Esta Señora tan encantadora llamada Clair me estaba enseñando que todas mis inversiones positivas me habían llevado hacia este momento trascendente tan maravilloso, sentada en esta cueva esmeralda en el planeta de Venus, y viendo cómo había llegada hasta ahí. Y es cuando ella dijo, "Vuelve a la tierra ahora. Sirve el té de la bondad y comparte lo que has visto."

Y esto, queridas mías, es el motivo de estas tertulias. El compartir con vosotras lo de las inversiones y dónde colocar el valor y la munificencia de una. ¿A quién estás sirviendo realmente? ¿Son dignos de ser servidos? Indaga en vuestros almas y mirad a fondo, queridas mías, porque creo que veo confusión aquí, algo de desconcierto, un sentirse insegura al notar que la cosa a la que estás sirviendo y en la que estás invirtiendo tu tiempo y tu energía quizás no te vaya a dar para nada los resultados que esperabas.

Ahora, no vayáis con prisa, queridas mías. Indaga bien. Es muy fácil decir "¡Uy! No me gusta lo que veo. Me marcho." Inversiones mal hechas. ¿No ves? Pero mira más a fondo. ¿Realmente lo es? Me estoy refiriendo a aquella gente, aquellas causas e instituciones cuya única meta es el egoísmo, la avaricia, y el propio engrandecimiento. Los que valen son los que buscan a ayudar a los demás, y en ellos se puede uno invertir con total seguridad.

Hay que ser práctico, amigas mías. No salgáis pitando de casa bajo amenazas de terminar un matrimonio simplemente porque da el caso que por lo visto tu marido es una inversión muy mala. Seguro que está pasando algo más profundo. Y no quita tampoco que en algunos casos es precisamente lo hay hacer. ¡Apartaos para que se quite de en medio ya!

La cosa está en vuestras cabezas hermosas, muy queridas amigas mías, lugar en el que se desarrolla la visión que aporto, en vuestras cabezas hermosas para que yo pueda daros trocitos de entendimiento que, se espera, sirvan a más de cuatro.

A la que está allí sentada, felizmente desapercibida en la muchedumbre, sin que nadie se dé cuenta de ella, pero yo sí, a ti te digo "Sigue tu dicha. Está a la vuelta de la esquina y tienes conciencia de ello. Ve a por ello pero por el camino, empápalo con magia, y la presencia de seres divinos lo convertirá en algo mucho más bonito de lo que nunca te habías imaginado. Haz el favor. A todos nos harás un gran favor.

Y a la que está allí sentada preguntándose y preguntándose ¿Cómo va a ser eso? ¿Cómo va a ser? le digo lo siguiente " Lo que se está preparando para ti es el mejor plato de comida que nunca te han puesto por delante, y por muy extraño que te parezca, me atrevo a decir que cuando le metas mano y ataques, será la mejor comida que nunca jamás has probado. No te preocupes."

Y a la que está sentada allí sabiendo algo de liderazgo pero a la vez no sintiéndose líder en absoluto, pues, ¿cómo puede haber estas dos cosas a la vez? Yo digo que hay que saber del momento oportuno, hay que calcular bien el tiempo, querida mía, estar pendiente del momento para el liderazgo. No es cualquier momento, pero hasta que no llegue, déjate llevar y sé feliz de ser llevada.

Y a la que le parece todo esto de lo más interesante pero definitivamente no algo digno de invertir la vida de una misma, a ti, querida mía, te digo que mires bien en qué invertir tu vida, reflexiona sobre las palabras compartidas aquí, y sé conciente que la mejor inversión de uno sin duda alguna está en la búsqueda de la divinidad de todos.

Y a la que se siente un pelín incómoda de estar aquí. ¿Que estoy haciendo aquí? ¿Y qué estoy haciendo con mi vida? Yo diría que el hecho de que te han traído hasta aquí, porque es exactamente lo que ha pasado, debería abrir la puerta a que esperes un poquito a ver los resultados del experimento de traerte aquí sin que hubiese mucha voluntad por tu parte en venir.

Y a ti que has estado tan preocupada por aquella persona llamada Mary, déjalo ya, como se suele decir. Mary tiene sus propios planes y pretende ejecutarlos además.

Y a ti, cuyo abuelo William está cerca, es su deseo que yo te diga que dentro de dos semanas tendrás la solución delante tuya y serás más feliz que un cochino en un charco.

Y en cuanto a tu Charlie, me temo que se ha ido, querida mía. Vas a tener que rendirte. Puedes hablar de él más adelante quizás, pero se ha ido.

Y a ti que tiene un hermano en el espíritu y llevas tanto y tanto tiempo sin dedicarle un pensamiento, te digo que él está extendiendo la mano en este mismo momento.

Y a ti, cuyos sueños han sido tan vívidos, te digo que es un mero anticipo de lo que está por venir, querida mía, preludio de lo que brotará como clarividencia a todo color.

Y a ti que estás barajando la posibilidad de una inversión nueva, te digo que te están guiando pero que siempre esperas a que la mano del momento oportuno te dé el golpecito en el hombro para luego avanzar audazmente. Pues, no te han dado mal resultado tus inversiones hasta el momento. ¿Por qué iban a fallar ahora?

Y a ti, tú que esperas y esperas y luego esperas un poquito más aún, te he hablado, querida mía. Quizás no tengas nada mejor que hacer. Tú, sigue esperando. No puede ser tan duro, sino no lo estarías haciendo.

Y a ti que hace muy poco has descubierto de nuevo tu pasión por la música, el talento y la pericia. ¿Es posible que tu vida esté tomando una nueva dirección? Que vayas poquito a poco pero que no dejes de ir.

Y a ti que estás pensando en ser modista. Haz lo que te dicte el corazón y haz realidad tus sueños. ¿No te parece que este mundo esta lleno, pero que saturado, de ropa ya vista mil veces? Lo que necesitamos son colores nuevos, ideas frescas. A mi, personalmente, no me importaría ver alas en algunas prendas. Telaraña no vendría mal. Encaje no estaría nada mal tampoco.

Y a cuatro de vosotras quienes urgentemente necesitan limpiar vuestras casas. No soy yo sino los miembros de tu familia ya fallecidos quienes están insistiendo que metáis mano a la obra. Permítanles un poco de paz y hacedlo ya.

Y a ti, que tienes el fregadero atascado, ¿Cuánto más tiempo lo vas a dejar así? Yo creo que venden algo para remediarlo en la tienda de al lado. Tardas veinte minutillos como mucho.

Y a ti, querida mía, con esa lentitud cocinando. Cocinar es una obra de amor de la más dulce. Guisa hasta que te hartes, amor mío, directamente al cielo.

Y a ti, que se siente tan perdida en cuanto al dinero, una mera rutina que no te lleva a ningún lado. Pues, tienes razón: no te lleva a ningún lado. ¿Y qué? Yo diría "Mira a tu alrededor. Observa las cinco personas que tú conoces y que sabes que están ganando más dinero que otros y mira cómo lo hacen y saca tus conclusiones. Después dale tiempo al tiempo, y luego sé audaz."

Y a ti, que estás planeando un viaje y no sabes si ir o no ir, ¿por qué no vas simplemente y deja que sea la mano de Dios que te pare si es que lo hace. De esta forma por lo menos sales del aprieto.

Y a ti, que con cierta regularidad sufres de dolores de estómago, con la barriguita mala, es hora de cambiar ya de dieta. Quiero decir extirpar los malos hábitos de cuajo. En temas de nutrición ha llegado la hora de moverte al extremo opuesto de donde actualmente te encuentras, y observar como dicho cambio te lleva a otro tipo de equilibrio totalmente distinto.

Y a ti que estás interesada en la purificación del agua. Buena idea. A por ello. Porque lo que sabes ahora te llevará a la siguiente cosa y esa cosa a su vez te llevará a lo que realmente estás destinado a saber, a usar, y a diseminar.

Y a ti que sabes algo de pedicura y de manicura. Me vendría bien un tratamiento a mi. Quizás después de la charla tengas oportunidad de verme. En serio, querida mía, no lo mires más como algo insignificante. Ha habido tiempos en los cuales los esclavos se salvaron la vida arreglándole las manos y las uñas a las Cleopatras del mundo. No lo menosprecies ni te avergüences de ello. Es un arte además de un talento.

Y a varias de vosotros que no habéis hecho nada con vuestros temperamentos artísticos, este verano tendréis oportunidad para hacerlo, pero os digo que será durante esa época encantadora del año que algunos llaman Navidad cuando habrá tiempo no para comprar sino para hacer vosotras mismas muestras de vuestro amor para luego regalarlas. Pronto el mundo entero hará lo mismo y el comprar regalos se convertirá en algo de poco gusto.

Y a ti, que no sabe cómo salir de una situación que parece que no tiene salida, tanto así que incluso que después de nuestra comunión tan maravillosa de esta noche volverá a casa triste y con la cabeza agachada, pues me parte el corazón, de verdad. No me olvidaré de ti y haré todo posible para cambiar las circunstancias en lo que queda del año. Ten fe.

Y a todas vosotras, que aprendáis de nuevo el dulce arte de la oración. Que aprendáis a levantar vuestras voces en silencio en el sentido mundano, es decir, no abiertamente y que luego los demás lo escuchen y se burlen, sino de primero articular tu pensamiento y luego añadirle voz si quieres a tu propia visión hermosa de Dios y así acercarte, tan cerca de aquél Padre que tanto desea que te acerques a Él. Esto os lo entrego a todas y hablando en general ya que a todas aquí reunidas se aplica.

Queridas amigas mías, estamos aquí como cultura. Y es una cultura que se diseminará y no hay nada que pueda parar su diseminación. Es la cultura de la sagrada comunión. Es la cultura de lo que se ve y se escucha más allá de lo físico. Es la cultura de conocer a tu guardián por su nombre. Es la cultura de la dulzura del corazón, y la capacidad de efectuar cambios cuando uno se lo propone. Es la cultura de la Hermandad del tierno cuidado, cultura, os digo, que es el futuro y lo sabéis. Lo que veis a vuestro alrededor ahora, multiplicado mil veces, en cuestión de un siglo será la población de vuestro planeta. ¡Observad! Vosotras mismas y vuestra relación con ella, y vuestra hermosa rosa tan hermosa como pionero y precursor del movimiento. ¡Cuánto os queremos a todas! ¡Cuánto nos gustaría besaros a todas en los cachetes y mandaros como niños chiquitos a jugar felizmente en vuestro patio de los columpios que es la eternidad! ¡Que Dios os bendiga a todas! Me habéis sentir como mi tocaya de verdad, como la estrella eterna, tan afortunada de poder compartir con todas vosotras la luz de Dios. Quizás nos vemos una vez más de esta manera. ¡Cuánto me gustaría que fuera así! ¡Que Dios os bendiga a todas!

 


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